Las operadoras no perdonan a los sindicatos con temas como eficiencia y ausentismo en las interminables negociaciones de estos tiempos de crisis.

Por David Mottura 30-11--0001

La industria petrolera atraviesa un periodo crítico con fuerte impacto en la región y, en particular, en la provincia del Chubut. Las ciudades de Comodoro Rivadavia y Rawson observan atentamente la cotización del petróleo Brent, cifra mágica de la angustia o el trabajoy mientras tanto, la administración del gobernador Mario Das Neves reclama la creación urgente de un fondo anti cíclico.

Durante años, con los precios del barril de petróleo en alza, los sindicatos petroleros estuvieron duros y firmes con sus reclamos y obtuvieron beneficios y salarios altos. Hoy las operadoras no les perdonan nada: les echan en cara la reducción de la eficiencia en la producción y el marcado ausentismo en el campo, hecho reconocido por Jorge Ávila, secretario del sindicato del petróleo y gas Privado del Chubut y presidente de Petrominera, que se refirió a estos trabajadores como “un grupito de pícaros”.

Un informe presentado en Tecnópolis en 2012  -el año de la toma de Cerro Dragón- señala que los días de ausencia en un yacimiento, incluyendo vacaciones, es de 41 días por operario cada año. En una muestra de tres empresas, de 900 operarios había 98 sin tareas efectivas. Las empresas consideran que esos indicadores elevan los costos de producción. El año pasado, el CEO de Shell, Teófilo Lacroze, saltó a la yugular en un seminario en Neuquén organizado por OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos), con los sindicalistas en primera fila. Su principal crítica fue hacia la medida de seguridad que impide operaciones cuando el viento supera los 40 kilómetros por hora y aseguró que se puede trabajar incluso con vientos a 80 kilómetros por hora. El estudio citado antes también asegura que la productividad es menos eficiente, hecho que hizo aumentar los costos: en el caso de los equipos de perforación, pasaron de un promedio de 1 millón de dólares a 2,5 millones de dólares. Los sueldos altos influyen en esta variable, los gremios guardan rencor mientras negocian en un escenaro de crisis. La última mala nueva fue la reducción de sueldo en Tecpetrol: los trabajadores sin actividad, cuyos equipos estén en stand by, cobrarán un 30% menos, en una suerte de cesantía hasta nuevo aviso.

La cadena de valor

“El dueño de una pyme, cuando cobra el contrato, lo primero que hace es pagar la tarjeta de crédito y el colegio de los chicos, después piensa en los salarios y los proveedores, en las inversiones”, comentaba un contador ligado a las empresas de servicios. Una pequeña burguesía de nuevos ricos que piensa a muy corto plazo.

Los pymes tienen una cámara que los agrupa: Cámara de Empresas de Servicios Petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge, que tiene dos grandes centros urbanos en Comodoro Rvadavia y Caleta Olivia. Con visión de cuenca, siempre tuvieron más presencia los empresarios chubutenses al punto de que los santacruceños optaron por irse a la Cámara de Comercio de su ciudad. "Estamos haciendo lo que el mercado está pagando, lo que el mercado está valorando, lo que el mercado cree razonable. No producimos todo lo que podemos y no estamos siendo eficientes", dijo el presidente de los pymes, Esteban Núñez, a los presentes en las Jornadas de Calidad del IAPG 2015.

Las PYMES no están exentas a las críticas de las operadoras. El CEO en retirada de YPF, Miguel Galuccio -en la asamblea del 28 de abril decidirán su reemplazante- lanzó en Las Heras, en agosto de 2012, el plan SUSTENTA de apoyo a las empresas regionales de servicios. Las primeras evaluaciones determinaron que muchas  no cumplían con el estándar de calidad y eficiencia en ninguno de los niveles. A cinco empresas de Comodoro las mandaron a realizar capacitaciones. Las PYME saben que vienen tiempos duros. Las empresas regionales han despedido gente, principalmente jóvenes con poca antigüedad sin sindicalización y, como es lógico, cuidan su negocio con todas sus fuerzas.

La maldición

Durante estos años los sindicatos se fortalecieron y lograron enormes beneficios para sus afiliados, con envidiables pero sacrificados sueldos. El shock actual significa fierros que bajan, operadoras que quieren sacarse de encima la mano de obra ociosa y el gobierno de Mauricio Macri que mira con atención la importación de crudo y las inversiones en energías renovables.

Los petroleros sienten que aumentar la producción en Chubut estos años es una maldición. La producción exportable -la porción que las refinerías no pueden procesar- no genera rentabilidad según las empresas, así un 20/30% de la producción peligraba y con el subsidio de 10 dólares por barril sindicatos y operadoras mantienen la tensa promesa de “la tregua”.

El Banco Mundial consultó a seis importantes bancos de inversión en enero, quienes concluyeron que el próximo repunte de los precios del petróleo será con los valores más bajos de su historia. Incluso después de la crisis de 1998, el valor del crudo superó las expectativas en los siguientes meses. Optimismo cero.

David Mottura

David Mottura

Periodista en temas de política, energía y, a veces, alguna notita de color.

@davidmottura