La primera apertura de sobres del programa estatal RENOVAR, con una inversión proyectada del orden de los 2000 millones de dólares, marca una viraje histórico hacia las energías renovables.

Por Big Sur 06-09-2016

Ayer por la noche todos parecían felices en el ministerio de energía de la nación, aún cuando en el rostro enjuto de esos robóticos ingenieros apenas se haya dibujado una mueca parecida a eso que los humanos entendemos por sonrisa. “Es histórico”, me dice un amigo que trabaja en las oficinas del ministro Aranguren por WhatsApp. Luego reconoce: “me da pena que no puedan comunicarlo bien”.

El tope del 203% para el aumento de la tarifa de gas que será propuesto en las audiencias públicas de este mes se llevó toda la atención de la prensa pero lo cierto es que, algunas horas antes, el gobierno nacional recibió ofertas por 6.366 Mw de potencia para la generación de energías renovables como el sol o el viento. Esto representa más de seis veces de lo que buscaba cubrir en la Ronda I del Programa Renovar, plan estatal orientado a la producción de energías sustentables, hoy sin presencia en el mercado, aportando sólo 300MW al tendido nacional.  Los 76 pliegos se adquirieron a $ 150.000 cada uno y hubo 123 presentaciones de empresas nacionales, regionales, europeas y estadounidenses. Esto, que acaso haya pasado desapercibido, puede ser el inicio de una transformación radical de la matriz energética argentina en momentos en que el petróleo está en baja y el mundo comienza a apostar firmemente hacia fuentes sustentables.

Sebastián Kind, Subsecretario de Energías Renovables en el Ministerio de Energía de la Nación, expresó que “estos resultados están más allá de cualquier expectativa previa y va a permitir adjudicar proyectos por encima de los 1.000 mw licitados inicialmente”. La magnitud económica de las propuestas recibidas se estima en unos 2.000 millones de dólares de inversión directa y provocaría un ahorro energético anual estimado en 300 millones de dólares con una reducción de emisiones del orden de dos millones de toneladas de c02.

Del total de las 123 ofertas recibidas por unos 6.366 Mw de potencia, las propuestas se dividieron en 49 proyectos de energía eólica por 3.468 Mw y 58 ofertas para desarrollos de generación solar por 2.834 Mw, en una docena de provincias. También se presentaron en la licitación 11 ofertas en proyectos de tecnologías de biomasa y biogas por 53 Mw y 5 ofertas por 11 Mw para pequeños aprovechamientos hidroeléctricos.

En cuanto a la distribución de las propuestas por regiones, el plan también logró una amplia diversidad ya que las ofertas fueron de 1.980 Mw en el NOA (32), 25 Mw en el NEA, 53 Mw en el Litoral (4), 739 Mw en Cuyo (26), 280 Mw en región Centro (10), 997 Mw en Comahue (16), 1.085 Mw en la Patagonia (15) y 1.207 Mw en la provincia de Buenos Aires (17).

A partir de estos primeros resultados, Kind consideró que “esta primera ronda cumple el objetivo de diversificar la matriz energética, tener nuevas fuentes de energía no sólo para el desarrollo económico del país sino para reducir el impacto de las actividades en el ambiente. Necesitamos no solo que la energía se genere sino que pueda ir de los lugares de producción a los centros de consumo. Todo eso van a significar inversiones para las cuales ya hay grupos que están en condiciones de poder satisfacer esa demanda en capacidad de transmisión”, explicó. La apuesta oficial es que un 20% del sistema energético nacional sea provisto por energías alternativas.

Un futuro brillante

El pasado año 2015 marcó un hito en la historia de las energías limpias. La instalación de placas solares, aerogeneradores y centrales hidroeléctricas tuvo el mayor aumento a nivel mundial que se haya visto nunca. 

Los casi 148 nuevos gigavatios de fuentes limpias que empezaron a funcionar el pasado año equivalen a la potencia de todas las centrales eléctricas de cualquier tipo del continente africano entero. Y en términos económicos la cifra de inversión roza los 286.000 millones de dólares, con China y Estados Unidos como principales impulsores del mercado renovable mundial, según el reciente informe global Renovables 2016 publicado por REN21. De hecho, China acapara más de una tercera parte de la inversión mundial con más de 100.000 millones de dólares gastados, mientras que EEUU -el segundo mayor inversor- invirtió más de 44.000 millones.

La fuente que mayor aumento ha sufrido ha sido la solar que abarca el 56% de la energía instalada, seguida por la eólica con un 38%. Resulta llamativo que este récord de potencia e inversión se haya producido precisamente en un año en el que el precio del petróleo ha estado especialmente bajo, lo que algunos analistas vaticinaron como un freno para las renovables. Además, la directora de REN 21, Christine Lins, apuntó durante la presentación del informe la desventaja en la que se encuentran todavía las fuentes limpias respecto a los combustibles fósiles en lo que a subvenciones públicas se refiere. «Por cada dólar gastado en potenciar las renovables, se inyectan cerca de cuatro para mantener nuestra dependencia del petróleo, el gas y el carbón», aseguró.

Una ley patagónica

En el año 2015 se sancionó un nueva ley de energía renovable, impulsada por el entonces senador y actual miembro del Superior Tribunal de Jusicia de Chubut, Marcelo Guinle, que proyecta que desde aquel momento hasta el 2017 la producción de ese tipo de energías deba incrementarse en un 8%, porcentaje que debe llegar al 20% en 2025. La ley está enfocada en la generación y no impone la utilización de equipos nacionales aunque la impulsa y por eso tiene cláusulas de fomento a la industria nacional.

En concreto, la ley plantea que desde el 2015 al 2017 la producción de energía renovable se incremente en un 8 por ciento, aproximadamente unos 3.000 megavatios, y que ese porcentaje se eleve hasta el 20 por ciento en el año 2025.

"El objetivo es claro y no es otro que aumentar la producción de este tipo de energía que hoy, lamentablemente en el país, es muy escasa, ya que representa sólo el 1,4% de lo que se genera. Algo que es lógico porque solo tenemos los parques eólicos de Chubut, uno en La Rioja, algunos solares y no mucho más", lamentó por entonces Marcelo Guinle.

El final de este artículo nos lleva a un tema largamente debatido en Big Sur: ¿qué va a pasar con el petróleo? ¿Cómo será la transición de esa hipotética nueva matriz energética? 

 

Big Sur

Big Sur

Revista Digital

@BigSurPatagonia