La histórica fábrica de cerámica de Puerto Madryn cerró sus puertas y 140 trabajadores quedan en la calle.

Por Big Sur 13-02-2017

En el año 258, el Santo Lorenzo, uno de los siete diáconos de Roma, murió incinerado en una parrilla luego de una larga y dolorosa agonía. El delito que le valió su muerte a manos del imperio romano fue entregar los pobres a la iglesia, como si éstos valiesen más que todo el oro del mundo.

Como si el nombre fuese el arquetipo de la cosa, unos mil setecientos años después, la fábrica San Lorenzo de Puerto Madryn acaba de cerrar sus puertas tras un proceso de lenta decadencia. Ahora, 140 trabajadores quedan en la calle. El oro sigue valiendo mucho más que las personas. 

La noticia llegó inevitablemente. Antes de discontinuar su producción en Chubut, Cerámica San Lorenzo ya había cerrado su planta de Villa Mercedes (San Luis), dejando 150 trabajadores en la calle. En San Juan redujeron personal y aumentaron la inversión en tecnología. Finalmente, la planta de Azul (Buenos Aires) echó 100 operarios.

En adelante, Cerámica San Lorenzo va a concentrar toda su producción en Azul. Menor cantidad de trabajadores, mayor inversión en tecnología. El futuro del mundo es impidadoso. Ahora los 140 despedidos se paran frente a las chimeneas ya frías de la fábrica y luchan por recuperar algo que les fue quitado injustamente.

Luego de terminar la asamblea que se desarrolló en la fábrica para analizar cuál será el plan de lucha, se decidió llevar a cabo una guardia pasiva y solicitar la intervención de la Secretaría de Trabajo de provincia. El representante sindical del sindicato de cerámicos, Armando Moyano, dijo a medios radiales que Cerámica San Lorenzo les avisó que las indemnizaciones estarán disponibles esta semana. Sin embargo, los trabajadores no las aceptarán y lucharán por mantener sus fuentes de trabajo.

La psicosis empresarial

El cierre de Cerámica San Lorenzo fue el corolario de una serie de rumores infundados, quizás, por la misma empresa desde las sombras, como una forma de generar el estado de desilusión y panico entre sus empleados y prepararlos para el fatídico descenlace.

Primero se habló de 50 despidos en Puerto Madryn, supuestamente debido a un cambio en el tipo de producción, ya que en adelante se invertiría en un nuevo porcelanato. El mismo Armando Moyano manifestó que la firma presentó un plan de despidos y una modificación de horario rotativo de trabajo. El mismo significaba una reducción del salario que rondaba el 20%, por la pérdida de carga horaria. Sin embargo la propuesta había sido presentada por Fernando Mosquera, Gerente de Recursos Humanos de Cerámica San Lorenzo en Buenos Aires, que luego fue despedido. Ahora su cargo lo ocupa su abogado, y que estuvo en Puerto Madryn con las definiciones que enviaron desde del Grupo Lamosa S.A.

Los representantes del Sindicato de Obreros y Empleados Ceramistas del Chubut se encontraban en estado permanente de alerta desde el año pasado cuando comenzaron los rumores. Durante este 2017 se mantuvieron reuniones y conversaciones con el Secretario de Trabajo de la Provincia del Chubut, Marcial Paz, con el Intendente, Ricardo Sastre; el Bloque de Diputados del Frente Para la Victoria, Concejales del FPV; Unidos y Organizados; dirigentes del Consejo de localidad del Partido Justicialista. Hasta el Gobernador Mario Das Neves se ofreció a reunirse con los responsables directos de Cerámica San Lorenzo y su directorio en Buenos Aires. Pero Cerámica San Lorenzo ha rechazado cualquier tipo de ayuda provincial inclusive los subsidios laborales de recuperación  productiva (RePro).

El Secretario General de la Federación Obrera Ceramista (FOCRA), Domingo Moreyra, había manifestado con anterioridad que era imposible competir con China y otros países de Oriente, donde los trabajadores ganan entre 100 y 500 dólares mensuales, producen muy barato y venden más caro. Como así también advirtió que la compañía buscaba recortar puestos de trabajo para bajar los costos, ya que el sector fue golpeado en los últimos meses por la caída de las ventas en el mercado local sumado a la apertura de importaciones.

Un tema que ha despertado sospechas y rumores es que no se conoce si realmente se ha efectuado la venta de Cerámica San Lorenzo. El Grupo Etex, que tiene 118 plantas en 43 países y su sede en Bélgica, el año pasado vendió al Grupo Lamosa S.A., de México, todas sus plantas de Latinoamérica en una operación aproximadamente de 230 millones de dólares. Desde FOCRA se pidieron respuestas en Ministerio de Trabajo de Nación, pero al día de la fecha no se ha obtenido alguna información esclarecedora.

140 velas 

La culpa, si se quiere, es del capitalismo, de un mundo donde un trabajador chino y uno argentino tienen su vida signada por el precio de cosas que les parecen lejanas e inentendibles, como los commodities y las fusiones de compañías internacionales. La lógica es inversa: mejor le va al que peor vive. Si un Chino tiene más trabajo es porque acepta vivir mal. El argentino y sus gustos caros, de asados y televisión satelital y 20 días de vacaciones en el verano lo condenan a un futuro de incertidumbre.

Mientras esto pasa, el presidente Macri reúne a los gobernadores patagónicos y todas las noticias parecen promisorias. Envía una carta celebrando la energía de nuestros vientos y la riqueza de nuestra tierra. Habla también de una cosmovisión de toda la región. La teoría, acertada, se diluye ante la coyuntura: en el último año unas 20 mil personas perdieron su empleo en toda la región, y en Chubut las históricas fábricas de Guilford y Cerámica San Lorenzo cerraron sus puertas. 

Como si el nombre fuese el arquetipo de la cosa, los trabajadores de San Lorenzo son los mártires de un sistema que se supone, está hecho para su propio beneficio.

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